Cómo tratar la intolerancia al ejercicio

Cómo tratar la intolerancia al ejercicio
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La intolerancia al ejercicio es un síntoma común entre las personas que sufren de enfermedades del corazón, enfermedad mitocondrial o trastornos metabólicosEn tales casos, la conversión normal de los alimentos o el oxígeno en energía se interrumpe, dejando al paciente sin un suministro adecuadorbs1_22


Los grados de intolerancia al ejercicio pueden variar: pueden mostrarse después de los esfuerzos más leves o requerir un esfuerzo más sostenido para ser reconocido, y puede afectar a la víctima durante  o después del ejercicio, como fatiga, calambres musculares, depresión, ritmo cardíaco insuficiente, cambios en la presión arterial y cianosis.

Si los trastornos tiroideos son la causa de la fatiga extrema después del ejercicio, los médicos suelen recetar medicamentos para regular la glándula tiroides y pueden recomendar una dieta especial para las personas con fatiga extrema causada por desórdenes musculares metabólicosAdemás, en algunos casos, los médicos pueden recetar antidepresivos o multivitaminas,  para tratar la fatiga causada o agravada por la depresión o la mala nutrición.

Beba agua o una bebida deportiva durante y después del ejercicio,  puede prevenir la fatiga causada por la deshidratación

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Durante los meses más cálidos del año, ten en cuenta de realizar el ejercicio en un área con aire acondicionado o en las horas tempranas de la mañana cuando está más fresco afuera.

Para aumentar la resistencia, poco a poco incrementar  la duración y la frecuencia de las sesiones de entrenamiento según lo recomendado por un médico, y considerar el realizar ejercicio ligero como caminar, en vez de  comenzar una rutina vigorosa,  que puede amplificar la fatiga.

La fatiga durante y después de correr puede indicar una deficiencia en calorías o en ciertas vitaminas o minerales.
Como corredor, su dieta debe consistir de 50 a 70 % de carbohidratos, 20 a 30 % de grasas y 10 a 20 % de proteína.

Se debe de comer una variedad de alimentos, que puedan ayudarte a ingerir cantidades adecuadas de vitaminas y minerales importantes,  como B12, B6 y hierro.
Las vitaminas B son necesarias para el metabolismo de la energía, las células rojas de la sangre y la salud nerviosa,  mientras que el hierro se utiliza para transportar oxígeno a los tejidos musculares.

Fuente Imagen thinkstock.

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Categorías: Ejercicio Físico
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